El tiempo - Tutiempo.net
Lunes 30 de Marzo de 2020

Por Bernardo Stamateas

Voces. Especial para NUEVA RIOJA

La lucha por el poder

Todos estamos inmersos en este juego de arriba y abajo. Pero cuando somos conscientes de ello, cuando reflexionamos y sabemos quiénes somos realmente, logramos salir de él y entramos en el juego de procurar alcanzar la mejor versión de nosotros mismos, sin competir con nadie ni maltratar a otros.

First slide

Todas las luchas interiores que tenemos y no nos permiten cambiar se deben a que los seres humanos llevamos en nuestro ADN el deseo de estar arriba en la jerarquía social. 

En la antigüedad, en las primeras etapas de evolución del ser humano, este sobrevivía porque era el más fuerte. Darwin se refirió a la supervivencia del más apto, que algunos llaman la ley del más fuerte. 

Era el principio oculto detrás de las guerras, donde el más fuerte, el que ganaba, ascendía en la escala social y era el que tenía la comida, las hembras, la cueva. Es decir, la guerra era una cuestión de supervivencia. 

El más débil, el que estaba menos en el grupo, en la jerarquía social, comía de las sobras y moría. Dicha idea está impresa en nuestro ADN, grabada a fuego en nuestro cerebro. Esa es la razón por la que, cuando alguien nos trata mal, reaccionamos negativamente. Nuestro cuerpo lee el siguiente mensaje: "Alguien te está rebajando en la cadena social".

Ese es también el motivo por el que anhelamos tener una casa, un coche y dinero. Tal información está en nuestro cuerpo, que hace esta lectura cuando obtenemos algún logro: "Estoy creciendo, voy a sobrevivir".

Todos estamos inmersos en este juego de arriba y abajo. Pero cuando somos conscientes de ello, cuando reflexionamos y sabemos quiénes somos realmente, logramos salir de él y entramos en el juego de procurar alcanzar la mejor versión de nosotros mismos, sin competir con nadie ni maltratar a otros. 

Entonces somos libres y si tenemos algo, no nos sentimos mejor que los demás; y si no tenemos nada, no nos sentimos menos que los demás. Porque ya no estamos en el juego de ganarle a otro. 

Mucha gente vive pendiente de la jerarquía social, lucha y busca estar arriba, lo cual no es malo. Pero si escalamos posiciones, no debería ser para aplastar a otros y ver quién es el mejor, sino para ser una influencia positiva para muchos desde ese lugar, sea cual sea el ámbito donde nos movamos.

Sobre el autor - Bernardo Stamateas

Nacido en el barrio porteño de Floresta y de ascendencia griega, Bernardo Stamateas tiene habilidad para el ajedrez, el clarinete y el saxofón. Luego de cursar la secundaria en los colegios Larroque y Mariano Moreno, obtuvo el título de Doctor en Psicología. Es sexólogo clínico.

Es Pastor de la Iglesia Bautista Ministerio Presencia de Dios, en el barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Es un destacado escritor y conferencista a nivel nacional e internacional. Sus libros hoy son leídos por todos los sectores de la sociedad. Varios de sus libros se convirtieron rápidamente en best sellers del mercado argentino.

Recorrió todo el territorio argentino brindando asesoramiento y capacitación, como cientos de charlas abiertas al público en general en las ciudades más importantes de nuestro país. Su nombre es referencia obligada a la hora de hablar de liderazgo y superación personal.



Si tenés alguna inquietud, podés escribirme a [email protected]


Si te gustó esta nota podés compartirla

Comentarios