El Instituto Nacional del Cáncer prioriza la generación de información de buena calidad sobre esta problemática como estrategia de prevención.
La generación de información de buena calidad sobre la problemática del cáncer en Argentina es un “objetivo prioritario e inmediato” que persigue el Ministerio de Salud de la Nación a través del Instituto Nacional del Cáncer (INC), mientras que la reducción de la mortalidad atribuida a esta patología es una tarea cuyos resultados recién podrán apreciarse “a mediano o largo plazo”.
Así lo afirmó Javier Osatnik, integrante del Consejo de Dirección del INC, en la víspera del Día Internacional de Lucha contra el Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero. “Informar es una prioridad de ahora, esa es la directiva que hemos recibido del ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur. Por eso el Instituto acompaña todas las estrategias de prevención, elabora y desarrolla material informativo para ponerlo al alcance de la población y del cuerpo médico de todo el sistema sanitario argentino”, expresó.
Toma de conciencia
Con la creación del INC, dispuesta en septiembre de 2010 por la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, “el Estado toma conciencia y prioriza todo el trabajo que hay que hacer en materia de control del cáncer”, señaló Osatnik. “Los resultados tienen que verse en el corto, el mediano y el largo plazo. Como objetivo inmediato, estamos comprometidos con que la gente esté bien informada. A mediano y largo plazo, por ejemplo de 10 a 15 años, vamos a tener un panorama global a nivel país con estimativos reales en materia de reducción de mortalidad por cáncer”, agregó.
“El eje informativo es fundamental. Cómo se genera la información, a quién está destinada, qué información estamos dando y con qué evidencia la estamos soportando es lo que desde el INC pretendemos garantizar. Decir si la incidencia de un cáncer en el país aumenta o disminuye también requiere de cierta rigurosidad en un método porque es una estimación que uno hace en forma transversal”, consideró el médico. Además de “generar información de buena calidad para contar con estimaciones que sean comparables unas con otras en el tiempo”, es necesario “sumar fuentes de información, no sólo recurrir a las estadísticas vitales, sino también a los datos de los registros de base poblacional, que se nutren de muchos otros factores”, evaluó.
Actualmente en el país existen diez registros de tumores de base poblacional que cubren al 32,3% de la población del país, mientras que hay cinco provincias en las que están en fase de desarrollo. “Estos registros son la masa crítica de nuestra información de los próximos años. Utilizando las mismas herramientas, las mismas formas de recopilar, registrar y comunicar, van a ser quienes construyan los esquemas informativos que necesita el Estado y la población para saber cómo estamos evolucionando y qué tendencias existen en materia de cáncer”, detalló Osatnik.
“El INC trabaja para que estos registros cuenten con los medios y los recursos necesarios para funcionar. Además –añadió-, durante el año pasado enviamos especialistas a capacitarse en la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC), lo que permitió que luego se hicieran encuentros de actualización y capacitación a nivel local. No es necesario que cada provincia o distrito sanitario tenga un registro, lo importante es que estén representados el norte, el centro y el sur, lo urbano y lo rural, que tenga una muestra representativa de lo que sucede en materia de cáncer en el país”.
El cáncer en Argentina
El cáncer es en gran medida prevenible, muchos tipos de cánceres se pueden evitar al adoptar hábitos de vida saludables, realizar controles regulares de salud y evitar la exposición a elementos tóxicos que predisponen al desarrollo de tumores.
La detección en las primeras fases de su desarrollo otorga muchas posibilidades de que los cánceres sean tratados y curados. Incluso en etapas avanzadas de la enfermedad se puede retrasar su progresión y durante el transcurso de la enfermedad se puede controlar o reducir el dolor.
La mayor causa de muertes
El cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que, de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas habrán muerto de cáncer entre 2005 y 2015. Si bien se observa una tendencia a que la mortalidad disminuya en los últimos 30 años, la misma está asociada a “diferentes factores, como el acceso a nuevas tecnologías, a buenos servicios con capacidad diagnóstica y terapéutica, y a que la gente toma conciencia de lo que implica la alimentación saludable, no exponerse al humo de tabaco y cuidarse del sol”, explicó Osatnik. “Probablemente esto también se debe a que hace dos o tres décadas no había tanta energía puesta por organismos públicos y del Estado en todo eso, pero desde hace diez años en todo el mundo existe un movimiento hacia la priorización de las enfermedades no transmisibles y nosotros estamos sumándonos a este nivel de alarma mundial”, sostuvo.










