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Miércoles 08 de Julio de 2020

Por Héctor De la Fuente

Voces

Sobre Daniel Libardi

Libardi tuvo una muy precisa, importante así como silenciosa pero muy fructífera y eficaz labor-actuación en La Rioja y en Catamarca como en otras provincias.

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Dicen los manuales de periodismo que la nota necrológica es la más importante en la vida de una persona o personaje. En este caso, es un artículo que entrelaza actualidad con la mirada de este columnista, debido a la inesperada y dolorosa partida física del periodista Daniel Libardi (64 años). Libardi tuvo una muy precisa, importante así como silenciosa pero muy fructífera y eficaz labor-actuación en La Rioja y en Catamarca como en otras provincias.

Luego de la excelente semblanza del Licenciado Juan Boglione, en este diario, hace escasos días, va este texto a modo de homenaje.

Libardi partió a una edad crucial: a los 64. Tal como el juez Bonadio y como otros. Hizo una muerte súbita de posible causa cardíaca. El juez tuvo una partida más cruel luego de meses de una neurocirugía en FLENI, por un glioblastoma multiforme o astrocitoma grado 4. O sea, un muy agresivo cáncer cerebral a secas. El 40 por ciento de los infartos son masivos e insalvables. Es la milimétrica arteria descendente anterior casi siempre la gran culpable. Se la llama la "widow maker" o hacedora de viudas.  Como dice el doctor Luis De la Fuente: "el dolor de pecho de causa coronario es un lujo". Por ejemplo, los pacientes con diabetes no lo tienen. El doctor De la Fuente es también un filósofo de la medicina.

El periodista Libardi era meticuloso, detallista e inteligente como buen virginiano, y un muy buen cofundador de NUEVA RIOJA, a quien conocí pues el doctor Boglione lo llevó al Instituto en Capital Federal para un amistoso café de camaradería.


Reloj biológico

Se piensa que cada uno tiene una suerte de reloj biológico ya establecido pero condicionado por el estilo de vida y el stress, entre otros.

Mi amigo Boglione, que está doctorado en filosofía en España y es el titular de esta editorial: tiene un sano, lógico y notorio interés por los temas de salud. Me dio antaño un espacio en este diario, una columna desde el 2007, donde se vertió información de primera que ni los diarios de Buenos Aires poseen.

Gracias a esto, por ejemplo, también mantuvimos aceitado el nexo con La Rioja.

Gracias a esto y a Boglione, a Fernando Viano, Enrique Vilanova y Mariano Armagnague, editores, y a otros pocos medios de prensa que apoyaron y acompañaron fue, por cierto, que cientos de coprovincianos han sido ayudados, asistidos, intervenidos y asesorados en la Capital Federal, desde mi regreso a La Madre Patria en el 2003 sin ayuda en absoluto del Estado. Todo a pulmón y de onda.

Por ejemplo, el amigo Ricardo Quintela siendo intendente, el hoy flamante gobernador electo, arribó a Buenos Aires en el 2013 dos veces. En su segunda venida, una angioplastia coronaria con la más alta tecnología disponible mediante stents con medicación compaginó al actual gobernador en las manos del pionero doctor De la Fuente.

Dicha técnica ya es mayor de edad desde el 2 de febrero de este año al cumplir los 21 (1999), ya que el médico riojano como pionero la perfeccionó con ese sistema en una investigación notable en el Centro de Investigaciones Cardiovasculares de la Escuela de Medicina de la prestigiosa Universidad de Stanford y con la cátedra de Angioplastia Coronaria Experimental de dicha meca científica y médica, en Palo Alto, California. 

Sitio también que fue cuna del láser y de la investigación científica seria de los trasplantes cardíacos (es aún el centro mundial de referencia con un cardioinjerto al día como mínimo en promedio) y cardiopulmonares con el gran Norman  Shumway. Allí, en Stanford, cuna de premios nobeles fue donde Libardi se perfeccionó en periodismo y, donde el cardiólogo riojano fue Profesor Visitante y compartió una Sala de Profesores con ocho premios nobeles a la vez.

En ese momento médico de Quintela: La Rioja entera se tensó e inquietó por la salud del carismático político en el quirófano -en vivo- y, este columnista recibió entre llamados, sms y mails, como mínimo 700 contactos de telefonía (en apenas horas) de interesados por la salud del entonces intendente de La Rioja Capital.

Casi un número similar recibí por la internación, apenas finalizado su mandato, del ex gobernador Beder Herrera (en este caso mi línea colapsó), así como por los chequeos del ex presidente Carlos Menem de quien me dicen ahora qué está bien de salud, a sus muy intensos y casi 90.

Todos fueron episodios cubiertos por un excelente periodista como Libardi para El Esquiu.com de Catamarca.


Longevidad

Actuales estudios científicos ratifican ciertas cuestiones bíblicas en cuanto a la supuesta longevidad humana innata.

Las investigaciones más modernas, nos dicen que el hombre genéticamente puede alcanzar en teoría unos 120 años de edad aproximadamente. En Argentina los mayores de 100 años ya son algo más de 15.000 personas. Mi madrina-tía abuela (lado paterno), por ejemplo, llegó hasta los 103 años viviendo en La Rioja. Como el actor Kirk Douglas de reciente partida.

Sostenía ella en broma que la había favorecido nunca haberse casado. Dicen que la montaña ayuda y la altitud con respecto al mar.

Estaba ella en buen estado físico y muy buen estado mental y espiritual hasta el final, salvo por su afectada visión de un siglo. Su padre había sido Fenelon Carrizo del Moral y en quien Matatín se inspiró para ser médico.

Carrizo del Moral era descendiente directo de Nicolás Carrizo (hijo) quien se había casado con la hija de Ramírez de Velázquez, el legendario fundador de La Rioja en 1591, nada menos. Los Carrizo descendían del Duque de Alba, que eran primos hermanos de los Reyes de España.

El doctor Carrizo del Moral era mi bisabuelo, y fue aquel médico pionero con orientación pediátrica en La Rioja e intendente de su Capital y un primo e íntimo del histórico Joaquín V. González y del mítico Dardo Rocha (el fundador de La Plata, de Necochea, y otras ciudades).

Rocha fue gobernador de Buenos Aires y senador nacional y casi presidente de no haber sido Roca quien interpuso a Juárez Celman (con quien tenía el tucumano una relación familiar).

Volviendo al stress, claro que mi tan querida madrina nunca fue periodista. Ni vivió con esa tensión existencial.

*Periodista científico


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Helueni