Al igual que en la mayoría de las ciudades de país, los comerciantes expresaron ayer en La Rioja su malestar frente a la situación que generan las medidas adoptadas tanto por el Gobierno nacional como el Provincial para intentar frenar la ola de contagios de coronavirus.
Sin embargo, en la Capital riojana la manifestación del sector estuvo teñida por ribetes políticos, al punto tal que los propios comerciantes responsabilizaron al funcionarios de la intendenta capitalina Inés Brizuela y Doria de haber generado hechos de violencia e intentar obtener réditos de la crítica situación que se plantea en contexto de pandemia.
En una primera instancia, la movilización que había sido convocada para las 16 de ayer se llevó con normalidad en la Plaza 25 de Mayo, pero luego los manifestantes decidieron trasladarse hasta la casa del gobernador Ricardo Quintela, donde se vivieron momentos de tensión, entre gritos y empujones.
Previo a eso, y luego de que el Gobierno provincial determinara las disposiciones a nivel local, desde fuentes del oficialismo se dio a conocer una situación preocupante, a partir de chats de WhatsApp que aparentemente involucrarían a la intendenta Inés Brizuela y Doria y al viceintendente Guillermo Galván en actitud de incitar a concentrarse en la plaza céntrica para sumarse a la concentración "espontánea" que se estaba dando en el lugar.
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