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Miércoles 05 de Octubre de 2022

Hablemos de Artrosis

En la artrosis, la superficie del cartílago se rompe y se desgasta, causando que los huesos se muevan el uno contra el otro, provocando fricción , dolor , hinchazón y pérdida de movimiento en la articulación. Con el tiempo, la articulación llega a perder su forma normal, y pueden crecer espolones en la articulación. Además, trozos de hueso y cartílago pueden romperse y flotar dentro del espacio de la articulación, causando más dolor y daño.

10-8-2022 6:40
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La artrosis puede afectar a cualquier articulación del cuerpo. No obstante, las más frecuentes son la artrosis de espalda , que suele afectar al cuello y la zona baja de la espalda (artrosis lumbar); la artrosis de la cadera y la rodilla, y la artrosis de manos , trapecio-metacarpiana (Rizartrosis) y pies , que suele iniciarse a partir de los 50 años. Otras teorías afirman que esta degeneración articular comienza alrededor de los 35 años.


pudiendo manifestarse clínicamente en forma muy tardía. Sin duda las tareas

pesadas, de esfuerzos repetidos y continuados en el tiempo y los traumatismos

regionales de intensidad leve, moderada o severa, puede poner de manifiesto los

signos y síntomas de la enfermedad.


La artrosis tiene un componente genético importante, aunque las investigaciones

realizadas dieron unos pocos resultados concluyentes. Esto se ha convertido

durante los últimos años en uno de los objetivos tanto de genetistas como de

reumatólogos con el fin de poder prevenir o detectar de forma precoz esta

enfermedad. Pero aunque los esfuerzos han sido muchos y ya son conocidos

algunos genes que podrían estar implicados en el desarrollo de esta patología

musculoesquelética, también es cierto que los estudios relacionados con la

genética de la enfermedad se encuentran todavía en terrenos muy vírgenes.


Tratamiento


En primer lugar, debe combatirse el sobrepeso, con dietas hipocalóricas y

actividad física; ya que agrava la enfermedad y empeora los síntomas. En quienes

realizan esfuerzos físicos, debe examinarse la mecánica laboral, los hábitos

posturales y la deambulación. El dolor puede aliviarse con medicamentos

analgésicos y antiflamatorios de uso habitual.


La rehabilitación, juega un papel muy importante; la utilización de fuentes de calor

y la labor del kinesiólogo por medio de masajes y movilización prepara al enfermo

para un plan de ejercicios físicos, de suma utilidad.


La cirugía se reserva para los casos con grave incapacidad funcional;

recurriéndose al reemplazo total o parcial de la articulación con prótesis.

En los últimos 15 años comenzaron a utilizarse el Acido Hialurónico y el

Plasma Rico en Plaquetas, en forma combinada según el caso, con muy

buenos resultados en la mayoría de los casos. Mejoran el movimiento,

calman el dolor y disminuyen la inflamación.


Dr. David Sznajderhaus

MN 70.630

Médico

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