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Cultura EMOTIVO

Hubo Velada de Adviento en la Iglesia Catedral

Estuvo a cargo del Coro de Cámara de la Provincia.
Agrandar imagen Momento de escucha en la Iglesia Catedral.
Momento de escucha en la Iglesia Catedral.

La noche del lunes, la Iglesia Catedral fue espacio de encuentro y emoción en la Velada de Adviento, a cargo del Coro de Cámara de la Provincia, bajo la dirección del maestro Jorge Salica. A través de la música coral se compartió un momento de escucha para prepararnos para el tiempo que llega.

Cabe resaltar que en el Ángelus del cuarto domingo de Adviento, el Papa centró su reflexión en la figura de san José, presentado por la liturgia como protagonista discreto pero decisivo de la historia de la salvación. Comentando el pasaje del Evangelio de san Mateo (cf. Mt 1,18-24), el Pontífice subrayó cómo Dios confió su plan a un hombre “frágil y falible —como nosotros— y, al mismo tiempo, valiente y fuerte en la fe”.

A través de música coral se compartió un momento de escucha para preparare para el tiempo que llega.
A través de música coral se compartió un momento de escucha para preparare para el tiempo que llega.

El Papa recordó que el evangelista define a José como un “hombre justo”, no solo por su fidelidad a la Ley y a la vida religiosa de Israel, sino también por su profunda humanidad. Esa justicia, explicó, se manifiesta especialmente cuando, ante el embarazo de María, José elige no exponerla al escándalo público, sino optar por el camino silencioso y benévolo del repudio en secreto. En ese gesto, afirmó el Pontífice, se revela el verdadero corazón de la fe: la misericordia.

La nobleza interior de san José se hace aún más clara cuando, en sueños, acoge la revelación del ángel y acepta una misión inesperada: ser el esposo de la Virgen y custodio del Mesías. En ese momento —destacó el Papa— José deja atrás sus seguridades humanas y se abandona por completo a Dios, navegando “mar adentro” hacia un futuro confiado plenamente a la Providencia. Citando a san Agustín, recordó que de la piedad y la caridad de José nació, de la Virgen María, el Hijo de Dios.

El Pontífice señaló que misericordia, piedad, caridad y abandono confiado son las virtudes que la liturgia propone en estos últimos días de Adviento. Actitudes que, dijo, educan el corazón para el encuentro con Cristo y con los demás, y que permiten a los creyentes convertirse unos para otros en “pesebre acogedor” y “casa confortable” de la presencia de Dios.

VELADA ADVIENTO IGLESIA CATEDRAL
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