Hay fechas que trascienden el resultado de un partido y quedan grabadas para siempre en la historia de un país. El 19 de junio de 1965 fue una de ellas.
Aquel día, en el mítico Ellis Park de Johannesburgo, un grupo de jóvenes rugbiers argentinos protagonizó una de las mayores gestas del deporte nacional al derrotar por 11 a 6 a los Junior Springboks sudafricanos. Contra todos los pronósticos, el equipo argentino se impuso con una defensa férrea, una entrega inquebrantable y un juego que sorprendió al mundo.
La imagen que quedó inmortalizada fue la del try de Marcelo Pascual, lanzándose en una espectacular "palomita" hacia el ingoal rival. Pero aquella victoria significó mucho más que un triunfo deportivo: fue el nacimiento de una identidad.
Durante esa misma gira, un error de la prensa local que confundió el yaguareté del escudo argentino con un puma terminó bautizando para siempre al seleccionado nacional. Desde entonces, Los Pumas se convirtieron en símbolo de coraje, sacrificio y espíritu competitivo.
A 61 años de aquella hazaña, el recuerdo sigue intacto. Porque en Sudáfrica no sólo nació un apodo. Nació una leyenda que continúa inspirando a generaciones de deportistas argentinos.
Comentarios