La historia de Famatina está atravesada por el oro y los metales que dieron origen a expediciones mineras en tiempos coloniales. En el siglo XX, esas actividades se expandieron y dejaron huellas en la vida del pueblo.
Hoy, el peso de la tradición minera convive con expresiones culturales que son parte de la vida cotidiana: las fiestas patronales, las peñas, la música riojana y el folclore se convierten en símbolos de identidad.
Los cerros, los caminos de arrieros y los vestigios de minas recuerdan un pasado de trabajo y sacrificio. A la vez, el presente muestra una comunidad que reivindica la defensa de su tierra, tras intensos debates ambientales que marcaron a toda una generación.
La gente de Famatina, el alma detrás de la candidatura mundial
Emprendedores, guías turísticos, artesanas y jóvenes que apuestan por quedarse en su tierra son parte de la fuerza que impulsa la candidatura riojana.
“Que Famatina sea reconocido es un premio al esfuerzo de todos”, dice Lucía, una joven artesana que combina telares tradicionales con diseños modernos. Como ella, decenas de vecinos destacan la oportunidad de mostrar su pueblo al mundo.
El auge del turismo sostenible es una esperanza para muchos jóvenes que deciden emprender en gastronomía, alojamiento o guiados. “Queremos que la gente conozca no solo el paisaje, sino nuestra forma de vida”, señala Martín, guía de montaña.
La hospitalidad riojana es parte esencial de la propuesta. Cada visitante se encuentra con un pueblo dispuesto a compartir su historia y su cultura. La candidatura a Best Tourism Villages refleja ese espíritu comunitario y abre la puerta a un futuro con más oportunidades.
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