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Internacionales

El otro lado de la guerra: las consecuencias ambientales del conflicto entre Israel y Hamás en Gaza

La guerra entre Israel y Hamas está alcanzando un pico de crisis humanitaria sin precedentes que se agrava día tras día, con problemas generados también a nivel ambiental.

En Jan Yunis, al sur de la Franja de Gaza, los residentes no solo lidian con los estragos de los enfrentamientos entre Israel y Hamás, sino que también enfrentan consecuencias devastadoras debido a la deforestación y al manejo inadecuado de residuos.

El trauma ocasionado por la guerra se ve agravado por los riesgos crecientes derivados de la degradación ambiental causada por la gestión inapropiada de desechos y aguas residuales, así como por la tala indiscriminada de árboles. Esta región, ya afectada por ataques aéreos continuos, ahora se enfrenta al problema adicional de humos tóxicos y agua contaminada.

Muhamad, residente de la zona, compartió su experiencia: "Esto solía ser un parque, un lugar muy hermoso; el agua solía ser muy clara. Desde que estalló el conflicto, la situación ha cambiado completamente; el agua se ha vuelto turbia y muchos de los árboles han desaparecido".

También explicó que la crisis de combustible les dejó sin opciones y, a pesar de su capacidad para afrontar el problema, la gente se vio obligada a talar árboles para obtener combustible. Esto ha generado un problema adicional, ya que el humo espeso ahora emana de todas las casas debido al uso de madera talada como fuente de calor.

La Organización Mundial de la Salud ha alertado sobre el aumento de casos de diarrea y enfermedades respiratorias en niños de Gaza, quienes, debido a la grave escasez de recursos básicos, se ven obligados a consumir aguas residuales e inhalar gases nocivos provenientes de la quema de madera.

Un experto en salud pública en Gaza advierte sobre la capacidad limitada para gestionar los desechos, lo cual afecta significativamente al medio ambiente. Además, la acumulación de basura cerca de una fuente de agua subterránea contribuye a la contaminación del agua. Los ancianos en la zona sufren las consecuencias de las aguas residuales y del mal olor, y como si fuera poco, la proliferación de mosquitos también está causando enfermedades. Un llamado urgente desde el pueblo de Jan Yunis se hace para poner fin a la guerra y detener estos impactos adversos tanto en el medio ambiente como en la salud de la población.

La necesidad de acción inmediata

Ante esta crisis ambiental y humanitaria, la urgencia de encontrar soluciones sostenibles se vuelve cada vez más necesaria. La comunidad internacional y los organismos humanitarios deben unir esfuerzos para proporcionar asistencia inmediata, no solo en términos de ayuda médica y suministros básicos, sino también implementando medidas para abordar la gestión de residuos y la restauración ambiental.

La reconstrucción de la infraestructura dañada y el establecimiento de prácticas sostenibles son esenciales para brindar a los residentes de Jan Yunis la esperanza de soluciones más saludables que no atenten contra su bienestar como lo está haciendo la guerra entre Israel y Hamás.

A medida que la crisis medioambiental persiste en el marco de conflicto, las consecuencias para la salud de los residentes de Jan Yunis se agravan. El aumento de casos de diarrea y enfermedades respiratorias, especialmente en niños, revela la urgente necesidad de medidas específicas frente a la ayuda que no llega. La comunidad internacional ante una crisis humanitaria en curso, busca intervenir cada vez de forma más activa, pero los esfuerzos parecen no ser suficientes.

GUERRA EN MEDIO ORIENTE PASIVO AMBIENTAL

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