El avance, liderado por el director del Centro, Carlos Laino, es el fruto de un trabajo de investigación sostenido que comenzó entre 2008 y 2009. Según explicó el especialista, si bien desde la década del 70 se conocían las propiedades antiinflamatorias del ácido graso, esta nueva etapa de estudio logró profundizar en su capacidad para revertir la hipersensibilidad nerviosa en modelos de laboratorio.
El impacto en el dolor neuropático
El dolor neuropático —aquel causado por una patología directa en el nervio— afecta aproximadamente al 10 por ciento de la población mundial. Esta condición provoca una hipersensibilidad extrema, donde incluso el simple roce de la ropa puede generar sensaciones dolorosas.
Laino detalló que este tipo de dolor es una consecuencia común de diversas patologías y situaciones clínicas, entre ellas:
Diabetes.
Herpes Zóster.
VIH.
Artritis reumatoidea.
Secuelas de accidentes de tránsito y amputaciones (dolor del miembro fantasma).
Alcoholismo crónico.
Resultados y próximos pasos
El estudio, realizado en animales de laboratorio, permitió observar la disminución de la hipersensibilidad y la regeneración del nervio periférico afectado. «Estamos muy contentos con el resultado y aspiramos a iniciar estudios clínicos en esta próxima etapa».
Respecto al consumo de Omega-3, Laino hizo una distinción importante: si bien el nutriente puede obtenerse mediante una dieta rica en pescados (salmón, anchoas, sardinas), también existe una amplia oferta de suplementos farmacéuticos. En este sentido, destacó el avance de la industria nacional, mencionando que, a diferencia de años anteriores donde el producto era mayoritariamente importado de Chile, actualmente existen laboratorios en Mar del Plata que producen Omega-3 de origen argentino.
Recomendaciones y cautela
El director del centro advirtió que, aunque el hallazgo es significativo, aún no se han determinado las dosis terapéuticas específicas derivadas de esta investigación. Actualmente, el uso de Omega-3 está indicado principalmente para problemas cardiovasculares, situaciones que requieren una concentración mayor a la que se obtiene con una ingesta dietética ocasional.
La comunidad científica local se mantiene a la expectativa de las futuras etapas clínicas, que buscarán trasladar estos beneficios directamente a los pacientes que conviven con estas afecciones crónicas.
Laino destacó a quienes lo acompañaron en el estudio, todos egresados de la Universidad Publica: Florencia Elorriaga, egresada de la UNLAR; Santiago Hunda; profesionales de Córdoba, como Eugenia Olivera, y una farmacéutica, Karen Arrigoni.
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