Elegir un balneario que valga la pena en Mar del Plata parece algo sencillo, aunque es más complicado de lo que parece. Lo más habitual para quienes visitan La Feliz por primera vez es la sensación de que todas las playas son iguales y por curiosidad o recomendación lo más seguro es que terminan instalándose en la Bristol el primer día. Lo cierto es que si hay algo que sobra en Mar del Plata son balnearios, pero cada uno cuenta con una identidad propia que lo distingue. A continuación te compartimos más info para que puedas decidir cuál te resulta más conveniente.
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Para los más jóvenes que llegan con energía para gastar tanto de día como de noche, suele ser mejor estar cerca del centro y poder moverse fácilmente cuando baja el sol. La Bristol y sus alrededores son el clásico: mucha acción, todo cerca, más ruido, más vendedores ambulantes. No es para los que buscan silencio. Es para los que quieren estar donde está la acción. Si tenés un presupuesto limitado, podés hacerlo a bajo costo, ya que el espacio público es amplio. Pero si la idea es alquilar carpas o consumir en los bares de playa la cuenta sube rápidamente.
Para viajes en pareja o público de entre 30 a 40 años, una excelente alternativa es ir a Playa Grande y sus alrededores. Allí, el perfil cambia: hay bares de playa con mayor oferta gastronómica, más gente que se instala tranquilamente con sus reposeras y mucho menos caos que en la zona céntrica. También es un poco más caro si te tientan los servicios premium. Sin embargo, tenés la playa pública a tu alrededor y en temporada alta suele haber muchos eventos -algunos gratuitos- de música en vivo.
Si viajás en familia o con chicos, lo más importante es tener comodidad, seguridad y servicios a mano: baños públicos, espacio para moverse, juegos, sector de cuidado de niños. Ahí es donde muchos prefieren las playas amplias y más tranquilas. Punta Mogotes suele ser la respuesta: tiene grandes espacios, servicios, estacionamiento y un tipo de mar que, según el día, puede resultar más amigable.
Si querés algo más relajado y con menos gente, el sur tiene otra historia que contar: Chapadmalal, Playa Serena, Playa Escondida, lugares en los que el paisaje juega un papel más importante. Es cierto que a veces el viento sopla más fuerte y el mar está agitado, pero hay espacio de sobra para mirar el horizonte y disfrutar del día con poca gente alrededor. Si tu idea es leer, pasear y mirar el mar sin música fuerte ni ruidos, entonces el sur gana, sin duda. Por supuesto, no todo está al alcance de la mano. Hay que planear con anticipación y llevar tu conservadora bien preparada ya que suele haber menos comercios en esa zona.
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