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Sociedad JUAN ARANCIBIA

Juan Arancibia, historia de uno de los últimos arrieros de la precordillera riojana

Un relato íntimo y evocador recupera la vida de Juan Arancibia, criado en la serranía de Umango, sus travesías con mulas cargadas, el trueque con los pueblos del valle y una existencia marcada por el trabajo, la soledad y la inmensidad de la montaña.

PERSONAJES DE EL CONDADO

Juan Arancibia

Juan Arancibia es hijo de don Manuel Arancibia y doña Palmenia Cruz. Su familia, que era numerosa, vivía en las Sierras de Umango, en nuestro departamento. Juan y Segundo acompañaban a su padre en cada viaje a nuestra localidad. Traían varias mulas cargadas con cutamas de sal y reses faenadas para vender y hacer trueque por uvas y hortalizas, ya que carecían de esos productos. También nos traían yuyos como yerba larca, ajenjo y suico, entre otros.

Después de que don Manuel envejeció, sus hijos se hicieron cargo de bajar al pueblo, y el matrimonio con sus hijas se trasladó a Jagüé, donde pasaron sus últimos años. Juan fue quien vivió más tiempo en la serranía, criando ganado caprino, ovino y bovino. Era tal la cantidad de animales que, desde lo alto de las montañas, se los veía como puntos negros en la inmensidad de la planicie.

Su vida no fue fácil. Su casa era una pirca; allí soportaba las bajas temperaturas del invierno y las altas del verano. No tenía descanso: su piel, cansada por el clima, parecía mayor. La soledad también pesaba.

Él era muy sociable y le gustaba pasar unos días en casa. Después de comercializar las reses que traía, jugaba al fútbol con mis hermanos y vecinos. ¡Cómo se divertían! También hacían partidas de naipes con mamá, que era bastante rápida para los números y siempre ganaba. Él se divertía. Tenía una risa peculiar.

Hablo en tiempo pasado porque son recuerdos de mi juventud. Hoy Juan vive también en Jagüé, donde lleva una vida completamente distinta a la que tuvo en Umango. Vendió su majada y se radicó allí. Siempre venía a visitar a mamá y a mis hermanos. Se compró un auto y llevaba uvas y frutas, ya no en una chasna sino en su vehículo.

Vaya este homenaje para él y su hermano Segundo, que se fue muy pronto de esta vida terrenal.

Fuente: Facebook Hilvanando historias.

Autora: Blanca Guerrero.

Fotos: Emiliano Faria.

HOMENAJE JUAN ARANCIBIA ARRIERO PRECORDILLERA RIOJANA
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