El segundo hecho se registró en San José de Boquerón, en Santiago del Estero, una zona señalada como estratégica por su cercanía con el límite entre Santiago del Estero, Tucumán y Salta, un sector que suele ser mencionado como punto crítico en las rutas clandestinas utilizadas para el transporte ilegal.
Fuentes judiciales indicaron que ambos casos están siendo analizados para determinar si forman parte de una misma operatoria, en el marco de una posible red de vuelos ilegales vinculados al narcotráfico.
La situación reavivó la preocupación en el gobierno tucumano por la fragilidad de los controles en el espacio aéreo del norte y la falta de radarización, una problemática que desde hace años es señalada como una de las principales debilidades en la lucha contra el tráfico de drogas.
La participación de un piloto tucumano y la aparición de destinos locales en la investigación colocan a la provincia en el centro de la pesquisa, que intenta establecer si existe una estructura organizada dedicada a operar vuelos clandestinos en la región.
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