Una geopolítica hambrienta de protagonismo
Claro está que Occidente ha perdido líderes con verdadera profundidad de planificación de conceptos colectivos sostenibles, abarcar sólo los propios intereses desde cualquier punto de vista es inviable, más en un mundo tan interconectado.
El desplazamiento del deseo en la trama de un capitalismo frígido e impotente
En el incesante flujo temporal se invierten los significantes, los círculos actúan con total independencia de sus propias definiciones.
Un interludio, una pausa
La pomposidad pasa de moda, la humildad es el líquido que potabiliza la corriente que nos transporta al núcleo verdadero del hemisferio.
Sin contingencias ni ellos ni nosotros somos felices
Todo se presenta como la gran puesta o apuesta en escena de un casino en decadencia. Antes con un propósito de maquinaria de control, hoy como una manía sin control -vaya paradoja-.
El amor en pausa prosódica
Para amar hay que crear contexto, ya sea una ciudad, un aroma, un árbol, una trama, una cantante, un cuerpo, un alma, una nota, un libro. Lo que rodea a la cosa, tanto su contenido como el marco hacen propicia o no el enamoramiento simbólico del mismo.
¿Dónde quedó nuestro propósito?
Si esperamos que la reconstrucción llegue desde afuera moriremos en el transcurso, somos nosotros los encargados de agregar poesía y elaboración a un mundo que ha sido vaciado, saqueado.
Ideología de un espacio posible
En tiempos donde las ideologías son signo de ignorancia moral y espiritual, es necesario un interregno habilitado para la acción de todo aquello que nuestro inconsciente expresa, puente elegido como la más genial creación literaria y poética que dirige nuestros pasos. Atrevernos a darle espacio es el desafío.
Amar más el abismo que el fondo
El verdadero conocimiento proviene de una profunda conexión con la vida y con uno mismo, donde la entrega total es necesaria. Insisto llegar al fondo, los abismos constantes son tan infantiles como sus creadores.
Gente sin nombre to make this world grate again
Qué difícil admitir la estrategia de ejercer un equilibrio con un enfrentamiento bélico. Qué...
Eros domesticado
El dominio de la teoría y de la práctica del “Arte de Amar” de Erich Fromm, más que un acto hoy se convierte en una pose inerte. La dedicación como acto es anulada por la inercia misma de la coyuntura.
Suplantando el alma de la materia por la química
Poder transmitir hoy en día a las nuevas generaciones-amor, límites y valores- se vuelve una utopía. Sobre todo por la avalancha de sustancias químicas abstractas y reales.
¿Qué hacemos cuando lo especial deja de ser especial?
El verdadero arte del cual a veces (algo distraídos) olvidamos, es el que “nos emociona, nos conmueve”, nos impulsa a crear nuevas asociaciones. Hoy devenido en su gran mayoría en mero entretenimiento preso del marketing de la atención compulsiva, no deja rastros.